Ángela Peralta Castera

1. El alba del Ruiseñor (I)

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Despuntaba la jornada y ya se oía el repicar de las campanas de los templos de la capital de la República Mexicana llamando a los fieles a escuchar el Evangelio.  Con el transcurrir de la mañana se vería entrar y salir gente de San Francisco, la Catedral, la Profesa y también de San Hipólito. Era domingo, día bueno para el descanso, para que las familias distinguidas pasearan en coche o a caballo por Bucarelli, la Viga o la Alameda. Los establecimientos comerciales mantenían sus puertas cerradas y, más tarde, los teatros de la ciudad abrirían las propias para ofrecer a los espectadores las comedias: La entrada en el gran mundo, El éxtasis, Un serrallo de Tánger y Una restitución. También había circo, el Anglo-Americano, y el Hombre Elástico estaba en la ciudad. Era domingo 6 de julio de 1845.

Pedro Gualdi (lit.), “Vista de la ciudad de México, en Monumentos de Méjico tomados del natural y litografiados, México, Imprenta litográfica de Massé y Decaén, 1841.

Ese día, al ritmo del golpe del badajo contra la campana, nació una niña morena de rasgos toscos en el No. 2 del callejón de Pañeras (hoy Aldaco); la primogénita del matrimonio entre Manuel Peralta Páez y Josefa Castera Azcárraga, de 39 y 20 años de edad respectivamente. Tres días después del alumbramiento la recién nacida fue llevada a bautizar al Sagrario de la Catedral como María de los Ángeles Manuela Tranquilina Cirila Efrena, para la posteridad mejor conocida como Ángela Peralta. “El suscrito Párroco del Sagrario Metropolitano de México. CERTIFICA: que en el libro número treinta y dos, a fojas setenta y ocho, frente, hay una partida que a la letra dice: al margen: 654. María de los Ángeles Manuela Tranquilina, Cirila, Efrena Peralta y Castera. Dentro: en nueve de julio de mil ochocientos cuarenta y cinco, con licencia de S. D. D. Francisco de Paula Alonso y Ruiz de Conejares, cura propio de esta Santa Iglesia y Examinador Sinodal del Arzobispo, yo el Br. don Francisco Higareda bauticé a una niña que nació el día seis del corrte. púsela (sic) por nombres, María de los Ángeles Manuela Tranquilina, Cirila, Efrena, hija legítima de legítimo matrimonio de don Manuel Peralta y de doña Josefa Castera, nieta por línea paterna de don Mariano Peralta y de doña María del Rosario Páez y por la materna de don José Eduardo Castera y de doña María Andrea Azcárraga, fue su padrino, don José Ma. Gómez Linares impuso en su obligación. Francisco de Paula Conejares.-Rúbrica.-Francisco Higareda.-Rúbrica.”

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